Cuando me preguntan cómo me llevo con las nuevas tecnologías, digo que por no saber, no sé ni cómo descargar música o ver una película online. Lo que me convierte en una ciudadana ejemplar y en una cateta tecnológica. Si unimos ese dominio del sector con otro que domino a la perfección, como es el de ligar, ¿qué puede ocurrir? Nada bueno, sin duda.

Sin embargo, mi amiga Laura se empeñó en que me apuntase a una web/app para ligar. Me lo vendió como los bares para ligar versión 2.0. Y mirándolo con perspectiva no creía que fuera a encontrar candidatos más surrealistas que los que había conocido hasta ahora en el offline.

Así que un viernes que me quedé tirada en casa sin plan, me puse a ello. Lo primero fue decidir a cuál web me iba a apuntar. No me veía capaz de estar en varias a la vez si no era con una hoja de Excel para aclararme y no meter la pata.

Descarté las que había visto anunciadas en televisión. No tenía claro si me dejarían entrar en la categoría de solteros exigentes – la exigencia depende del día, de las copas que lleve… – O apuntarme a clases de cocina, ya estuve a punto de envenenar a un muchacho (véase historia de Fran) y una segunda vez podría considerarse delito contra la salud pública.

También descarté las típicas a las que estaba apuntado todo el mundo y te podías encontrar a tu ex, tu vecino o incluso tu jefe (casado y con tres hijos). Aunque a estas alturas todo el mundo sabe que estoy soltera pero no será por las veces que he intentado dejar de serlo.

Si seguía descartando opciones me iba a quedar sin mercado, así que finalmente me apunté a una de la que no diré el nombre porque no me patrocinan (aunque muchos sabrán cual es, no seáis tímidos y confesad que la habéis usado).

Ya quedaba menos para encontrar el amor de mi vida. Siguiente paso: rellenar mi perfil. Facilísimo. Primer escollo: defínete en una frase o en pocas palabras. Pero ¿a quién se le ocurrió esta genialidad? Opciones: ¿loca y divertida? – demasiado Leticia Sabater- ¿inteligente y sexy? – demasiado Angelina Jolie- ¿soltera y sin compromiso? – ese es el estado civil- ¿buena gente y enrollada? -¿sigo en los ochenta?-… ¡Ya lo tengo! Natural y espontánea- casi como el anuncio de un perfume-.

Segundo escollo: las fotos. Había oído que hay gente que iba a estudios fotográficos o contrataba a profesionales para que les hagan unas instantáneas adecuadas. Ahora no me parecen unos exagerados. ¿Cuál pongo? ¿Las fotos de mi última borrachera?, ¿la del Linkedin, que parezco dueña de una funeraria de lo seria que estoy?, ¿la última en que la que no tenía ningún grano, allá cuando hice la comunión?, ¿la de la boda de mi prima Mari, que es justo justo como yo voy vestida y maquillada en mi día a día?, ¿la que me acabo de hacer en el baño que parezco un Mapache? Venga, ésta de la playa con mucho contraluz, donde no se me distingue mucho.

Otro paso más. Voy a rellenar mis hobbies, mis libros favoritos, los grupos de música que escucho, las series que veo, la comida que me gusta, los deportes que practico, los viajes que he hecho… ¿quieren también las notas del colegio? Creo que en escribir un post empleo menos caracteres.

Ilustración: El mono que pinta

Vamos al lío, cómo funciona esto. Hay un carrito de la compra, ¡qué gracioso! Y puedo meter a los chicos que yo quiera. Voy a ir a la zona gourmet, la de las ofertas me la tengo muy vista. Vale, éste parece simpático, pa´dentro, y éste tiene cara de buena persona, pa´dentro también; me encanta el corte de pelo de éste, y a éste le gusta el mismo tipo de música que a mí, ¡anda! Y éste sabe cocinar…

Un momento. ¿Cómo que ya no puedo meter más al carro? ¿Es que había un tope? Pero en la vida real no tenemos tope para tirar fichitas, ¿no? Ahora ya no puedo sacar a nadie del carrito, a mí me daría toda la bajona que me metieran en su carro para luego sacarme, como si estuviera caducada o en mal estado. Los guardaré en lugar fresco y seco para que no pierdan sus propiedades. Igual dentro de un rato renuevan existencias.

Mientras tanto usaré el otro sistema para llamar la atención de los candidatos: hechizarlos. No sé si con un hechizo de hada del bosque o de bruja chunga. Por si acaso solo a unos pocos incautos, sin pasarme, no vaya a ser que me bloqueen esa opción también.

Y ahora a esperar que alguien oiga mi canto de sirena. Tic tac, tic tac, tic tac, cinco minutos, diez, un cuarto de hora… ¿Por qué no me escribe nadie?, ¿qué he hecho mal?, ¿son las fotos?, ¿he enseñado poca carne? En los bares no hay que esperar tanto tiempo.

Espera, ya tengo un hechizo, ¡qué emocionante! ¿Quién llama a la puerta de mi torreón? Espera, Aitor, deportista, carrusel de fotos sin camisetas, no gracias. Para eso me hubiera ido al gimnasio o a una tienda de esas que venden sustancias en botes gigantes. Que pase el siguiente.

Victor, comercial. “Me pareces una chica muy vella e hinteresante”. (¿me estás llamando peluda, chato?) Tu web es la de cuadernillos Rubio, querido. Vamos con otro, Arturo, conductor, mi hobbie es viajar y mi último destino fue Cuenca. Con rutas así, tu vida es un no parar. No sé si estoy preparada para tanto frenesí.

Aquí viene otro que pinta mejor. Ramón, informático (desconfía que suelen ser rarunos) imágenes sin mostrar torso al viento, mensajes sin faltas de ortografía, aficiones comunes. Subes la media querido, me dejo hechizar. ¡Ay! Me manda una notita, como en quinto de EGB, y me pregunta qué estoy haciendo.

  • (¿Respuesta interesante? ¿sincera? Si es obvio que estoy chateando para ligar, ¿se puede hacer algo mientras?) Pues aquí, pasando la tarde de viernes un poco aburrida. ¿Y tú?
  • Pues como estoy con algo de gripe me he quedado en casa hoy. Y buscando alguien interesante a quien conocer parece que he tenido suerte.
  • (Vaya con el adulador). Si va por mi gracias, ja ja ja. Aunque igual te estoy dando el pego y soy peor que tu gripe. (¿Por qué no me pensaré las cosas antes de escribirlas?)
  • No lo creo. Pareces una chica muy interesante. Es una pena que hayas puesto tan pocas fotos en tu perfil.
  • Soy de las que gana bastante en persona. (No te precipites Esther)
  • Apuesto a que serías la mejor medicina para mi gripe.
  • (¡Qué bonito, como el Frenadol!) Puede ser, aunque si tengo que poner inyecciones o algo de eso, no sé si soy la candidata idónea.
  • ¿Inyecciones? Ja ja ja. Bueno, si vienes con la batita blanca de enfermera igual me dejo.
  • (Ha salido jugueton este Ramón, venga Esther, un poco de picardía) Antes de la inyección tendremos que hacer un reconocimiento para comprobar el estado del enfermo.
  • Yo me dejo, aunque ahora mismo la fiebre está subiendo por momentos.
  • Si está subiendo la temperatura, los médicos recomiendan quitarse ropa.
  • … Ramón está enviando una imagen…

Yo quejándome de las fotos sin camiseta y al final me llevo una foto del producto más fresco del supermercado. Aunque así, sin contexto, un pene queda frío, no lo puedo meter en el carrito de la compra. Por lo menos en el offline les veo venir porque se desabrochan el pantalón. Definitivamente, aún no estoy preparada para el amor 2.0.

A dieta de dietas
La reunión
Categories: Vivencias

2 Responses so far.


  1. Guillermo dice:

    Esther sigue buscando que se encuentran personas increíbles, te lo digo por experiencia!

    Un besote

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